TURISMO:
Presentación

Distante unos ocho kms. de Santander y a caballo
de esta bella capital y la costera villa de Liencres, el
municipio de Santa Cruz de Bezana se asoma a la franja
costera occidental de Cantabria, concretamente, al sugerente
cordón
litoral conocido bajo la denominación de La Marina
de Santander, a través de sus recoletas playas de
Covachos y de San Juan de la Canal, de limpias aguas y
doradas arenas.
Configurado por un amplio y vistoso valle
costero, salpicado de verdes praderas y suaves lomas en
su flanco norte y
de orgullosas colinas, empinadas vertientes y frondosos
bosques
en el sur, se adorna, como si de las cuentas de un rosario
se tratara, con sus emblemáticas localidades de
Maoño,
Azoños, Mompía, Sancibrián, Prezanes,
Soto de la Marina y Santa Cruz de Bezana, su capital, que
invitan al foráneo al descanso y sano divertimento.
Sobre su verde fisonomía se yerguen vetustas iglesias
y ermitas, ancestrales molinos hidráulicos, recias
casonas solariegas y acogedoras quintas de recreo y urbanizaciones
que rememoran un rico pasado histórico y un venturoso
presente.
Tradicionalmente vía de paso de las lanas
y harinas castellanas, a través del histórico
Camino de Burgos; punto de encuentro de carreteros, caminantes
y
trajinantes, en sus míticas posadas o casas-venta
y afamado vivero de hortalizas y frutales, sigue manteniendo
su vieja hospitalidad y dinamismo mercantil en sus modernos
y confortables establecimientos comerciales y hosteleros,
que ofrecen a propios y extraños productos de calidad
y exquisitos platos típicos.
Municipio festivo y bullicioso en sus tradicionales festejos;
acogedor de sus apacibles jardines y parques públicos,
en sus históricas rúas y callejuelas que
invitan al forastero a la serena contemplación,
al relajante paseo, al refrescante baño marino y
a la ilustrativa charla con sus amables moradores.
Santa
Cruz de Bezana es zona de azules y verdes; de tierra
y de agua, de llanura y montaña; de parada y de
fonda. Una tierra de gentes sencillas y amables. Un paraíso,
en fin, digno de ser conocido, amado y permanentemente
recordado, que os espera con los brazos abiertos. No dejes
de visitarnos. |